martes, 15 de noviembre de 2016

Everybody hurts

Volví al bucle sin darme cuenta. Me acoge y me mece sumiéndome en una tranquilidad absoluta, alejada de cualquier cosa que pueda hacerme participar en la vida real. Hace que los planes se alejen de mí, invitándolos a aparecer en cualquier otro momento, haciéndome creer que siempre hay tiempo para todo y los sustituye por un miedo irracional, que se enreda en mis extremidades y profundiza cada vez más.

domingo, 12 de junio de 2016

Y sin embargo

Supongo que mis expectativas eran bastante elevadas y que al llegar aquí cambiaron un poco, o quizás seguían siendo las mismas y por eso me duele a ratos el corazón...

Que en ningún momento he hecho algo que no quisiera, aunque puede que en el tintero sí queden algunas de las cosas que estaban en la lista. Sigo teniendo la impresión de que no he dejado de ser quien soy en ningún momento, y quizá sea ese el problema...

No sé, espero equivocarme al decir que estos días se me harán largos. Una recta final que me devolverá al calor de los brazos que me conocen y valoran si importar nada más...

lunes, 1 de febrero de 2016

No tienen derecho.

Hoy al despertar me ha apetecido ponerme falda, así que después de ducharme he rebuscado por los cajones, he sacado mi falda negra y me la he puesto encima de las medias, he salido de casa contenta, me sentía guapa, sexy incluso. 
No sabía que justo al salir a la calle iba a cambiar de parecer. He sentido un asco inmenso e irreprimible cuando el hombre que lleva el bar de debajo de mi casa, el cual me saluda todas las mañanas, me ha comido con los ojos haciéndome un repaso de arriba a abajo.
He seguido sintiendo asco durante todo el camino, notando miradas de aquí y allí, evaluadoras, lascivas, asquerosas. Me miraban como si no hubiesen visto unas piernas en su vida, tenían los ojos teñidos de promesas nada agradables, de deseos llenos de lujuria.
Y yo, que en ningún momento pretendía provocar ningún tipo de reacción al ponerme falda esta mañana, no he podido hacer otra cosa que tirar de la tela hacia abajo intentando cubrir el máximo de mi piel posible. Me han hecho sentir sucia por enseñar las piernas, que son mías y de nadie más y con las cuales puedo hacer lo que me da la gana. Me han mirado tan intensamente que he tenido la sensación de ir desnuda.
He subido el volumen de la música para no oír los comentarios que han acompañado las miradas y he ignorado cualquier palabra que se haya podido colar entre las notas, me he bloqueado, impotente, no sabía qué contestar.
Me he sentido agredida, HE SIDO agredida.

No quiero dejar de ponerme falda cuando me apetezca, no quiero dejar de ir sin sujetador si me da la gana, NO QUIERO, simplemente porque estoy en mi derecho. No quiero tener que aguantar comentarios y miradas como las de hoy, que me hagan sentir como si fuera algo que se pueda poseer, tocar o cosas semejantes. 
No quiero sentir asco y repugnancia por vestir como me apetece, ni dejar de hacerlo para evitarme lo que he vivido hoy. No somos nosotras las que nos hemos de "tapar", es la gente de nuestro alrededor la que ha de aprender que no somos de nadie y que tenemos todo el derecho del mundo a vestir como queramos, pero que ellos no tienen ninguno para decirnos barbaridades y hacernos insinuaciones. No tienen derecho a hacernos sentir mal, no tienen derecho a opinar sobre algo que no les concierne. No tienen derecho a hacernos sentir sucias. NO TIENEN.